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Comercio Exterior

El emprendedor social capitalista: negocios con visión internacional (Parte 1)

A lo largo de la historia empresarial y de la evolución de las economías, muchos esfuerzos han sido invertidos para mejorar el panorama económico-social de la humanidad. Durante la última década han nacido innumerables tendencias en pro del desarrollo social, donde las empresas generan sellos distintivos avalados por organismos nacionales e internacionales que justifiquen sus causas y proyectos enfocados al desarrollo de las sociedades del mundo, tal y como lo hacen las “Empresas Socialmente Responsables”, quienes a través de sus negocios tratan de hacer el bien a la comunidad que los rodea a través de la obtención del beneficio económico (Yunus, 2006); se han enfocado a combatir la pobreza.

Si bien, muchos han sido los modelos económicos y sociales que se han generado en las últimas décadas en contra de la pobreza, varios son los factores que han impactado o motivado la creación de estos modelos y es justo en este punto donde el término emprendedor o emprendedurismo sale a relucir, pues los nuevos planes y modelos educativos de las casas de estudio, no solo

 invitan, sino que incitan a su cuerpo docente y estudiantil a caminar por este camino del emprendimiento; y ¿Cómo no hacerlo?, si bajo los esquemas competitivos del capitalismo global, el emprendimiento juega uno de los papeles más importantes para el desarrollo de modelos económicos (Santos, Barroso et al, 2013) pues son los emprendedores quienes desde su paradigma e iniciativa desarrollan actividades y nuevos modelos de negocios arriesgando capital, tiempo, esfuerzo, y en ocasiones, hasta su propia credibilidad, concebido claro está, desde una definición muy filosófica, pues se encuentran siempre alerta a las necesidades del entorno que los rodea. Es por ello que hablando en términos económicos, por emprendimiento se entiende a la creación y consolidación de empresas a partir de la detección y explotación de oportunidades en los mercados (Shane y Venkataraman, 2000) pero este concepto considera solo la perspectiva del mercado y no de las oportunidades y necesidades sociales y humanas a diferencia del emprendimiento social que, por sus características propias (Dees 1998) contribuye a solucionar problemas sociales que surgen como consecuencia del capitalismo, donde a pesar de contar con grandes adelantos en tecnología y relaciones internacionales como en la creación de organismos internacionales que velen por el bienestar común, han causado si bien no retrocesos específicamente, si tropiezos en alcanzar el bienestar común.

Ante estos desafíos originados por el capitalismo, no es de extrañar la postura de las naciones ante el fomento del emprendedurismo tal y como lo hizo México al sumarse a los esfuerzos internacionales de la  Cumbre Mundial del Empleo (Youth Employment Summit) en el 2004, donde se buscaba reforzar los pilares del emprendedurismo y aumentar la consciencia social al respecto y trabajar arduamente con los emprendedores y los emprendedores en potencia no solo de México, si no de los más de 75 países participantes pues para afrontar los desafíos globales del capitalismo se requiere de elevada capacidad emprendedora (Guzmán y Santos 2008; Santos, 2004) ante nuestra cambiante y acelerante economía. Desafortunadamente el emprendimiento social sigue siendo un porcentaje menor del emprendimiento como tal (Santos, Barroso et al, 2013).

Es muy difícil encasillar al emprendimiento social en una categoría cien por ciento libre de capitalismo o de beneficioeconómico, cuando la mayoría de estos movimientos son apoyados y fomentados por las empresas y es cuando nace la pregunta ¿Cómo separar a las ganancias del desarrollo social sin caridad? Si analizamos que los modelos de resolución de problemas sociales requieren de motivos pero también de recursos para llevarse a cabo, y que estos recursos provienen de empresas, que buscan obtener fines de lucro a través de sus actividades cotidianas, y recursos que provienen de inversionista o altruistas ángeles que incentivan la creación de modelos innovadores de solución de problemas, seguimos hablando de Modelos Sociales de Negocios. Un claro ejemplo de esta situación, fue externada por el Profesor Muhammad Yunus, cuando externó su firme creencia y convicción en que, uno de los principales problemas sociales era la pobreza como tal, pero que probablemente no era necesario recurrir a grandes y complejos modelos económicos y sociales, pues si el problema es la pobreza, es en la gran inherente habilidad de los pobres de resolver el problema donde está solución, una vez que se le da la oportunidad (Yanus, 2007) y es justo aquí donde el emprendimiento social debería tener cabida. Orientemos a nuestros emprendedores a generar “inherentes habilidades” e “inherentes oportunidades” para crear y emprender modelos de solución de problemas sociales.

Es sumamente importante hacer la aclaración de que el emprendimiento social no hace referencia a la caridad o la benevolencia, y no necesariamente tiene que ser un modelo generado para la solución de problemas sociales sin fines de lucro, debemos entender que los emprendedores sociales son gente de negocios (Roberts y Woods, 2005) que identifican problemas sociales detectados a su alrededor y se esfuerzan por crear emprendimientos para resolverlos Sullivan, 2006).

 

Lic. Zoraida Friné Ameijeira Ortíz

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